miércoles, 29 de septiembre de 2010

total freedom

Que muera el orden. 


Que desaparezca la lógica, la razón, la simetría. 
Quiero renacer en un mundo salvaje, primitivo, dominado por instintos.  Quiero una noche eterna llena de caos, quiero estremecerme mientras me lanzo sin dudar al abismo de la locura. 
Caer por una espiral de emociones efímeras, donde no hay motivo, donde no hay tabú.

El universo del sentir.

Aquí no se piensa, no se cuestiona, sólo hay que dejarse llevar. No hay normas, no hay límites, no hay leyes, hace tiempo que guillotinamos a Platón y a Newton le quemamos en la hoguera. 


Es un mundo extraño y absurdo, torpe y complejo, lleno de risas, de pánico, de felicidad y de odio bruto. Y mientras un escalofrío me atraviesa la espalda, mientras se erizan mis pelos de la nuca y la carne se me pone de gallina, gritar eufórica, sintiendo como todas las células se vuelven frenéticas de vida. 


Adelante, entra, no tengas miedo y vive, aquí dentro no hay consecuencias...


Bienvenido a mi mundo...

lunes, 27 de septiembre de 2010

cherry cola


El día en que me muera quiero ser George Clooney y llevar una máquina de Nespresso en la mano... A ver si hay suerte...


Who wants to live forever?

jueves, 23 de septiembre de 2010

ele-fan, ele-te, ele-fan-te

A pesar de que nos separan 2000 kilómetros de distancia, a pesar de que ya apenas nos vemos... es inevitable, TODO me recuerda a ti. 


Cojo mi cuaderno y encuentro el texto que te escribí hace tiempo, pongo iTunes en aleatorio y aparece Saez, bajo, me bebo un zumo y la fecha de caducidad es 11.08.11, entro en una tienda y ponen house del malo como dirías tú, miro mi cama y me acuerdo de nuestras gilipolleces de niños con el tirolino..., miro mi pared y recuerdo la foto que no te pude hacer, abro mi caja de hilos y encuentro la pulsera que no te pude dar, en física me cuentan lo que te empeñaste en explicarme hace dos años sin que yo entendiera una mierda, veo a un tío con pitillos y es inmediato... Ajedrez, y recuerdo lo contentísima que me puse la única vez que te gané, en la calle graffitis por todas partes, miro mi piano y recuerdo tu motivación extrema tocando dos notas, los bombos y bueno... lo mismo, el móvil y encuentro tus mensajes, de repente todo el mundo tiene tu nombre...

Y cuando me dicen la palabra hospital... se me hace un nudo en el estómago... y entonces recuerdo la cara de cansado que tenías entonces, lo flaco que te pusiste... lo triste.
Intento distraerme recordando cuando me hacías reír con la historia de la p’tite Patate o cuando creamos una puta compañía aérea o cuando nos tirábamos kapla o cuando dormimos 2 semanas en el mismo saco de mierda... pero entonces aparece la voz de muerte que tenías al teléfono mientras yo intentaba parecer alegre... Mientras intentabas explicarme lo que te estaba ocurriendo... Y yo, que estoy tan lejos, que no puedo verte, que no puedo hacer nada... sólo pido a lo que sea que haya por encima que dejes de luchar contra tu propio cerebro, que por favor vuelvas a ser tú, y que me vuelvas a reñir y a meterte conmigo o a intentar enseñarme algo de mates aunque no lo consigas... que vuelvas a sonreír y a hacer el mongol por la calle mientras yo me descojono de la pinta de guiri que tienes...

...

Vuelve por favor.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Yo me he leído el Quijote

"Con los pies fríos 
no se piensa bien..."


Instrucciones para subir una escalera


Las escaleras

se suben de 
frente, pues 
hacia atrás o de costado
resultan particularmente
incómodas. La actitud na-
tural consiste en mantenerse de pie, 
los brazos colgando sin esfuerzo, la 
cabeza erguida aunque no tanto que 
los ojos dejen de ver los peldaños inmediata-
mente superiores al que se pisa, y respirando
lenta y regularmente. Para subir una escalera
se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada
a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o 
gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en 
el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que 
para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de 
la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse
con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le 
hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual
en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los prime-
ros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación 
necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la 
explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los mo-
vimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, 
con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el mo-
mento del descenso.


Julio Cortázar