A pesar de que nos separan 2000 kilómetros de distancia, a pesar de que ya apenas nos vemos... es inevitable, TODO me recuerda a ti.
Cojo mi cuaderno y encuentro el texto que te escribí hace tiempo, pongo iTunes en aleatorio y aparece Saez, bajo, me bebo un zumo y la fecha de caducidad es 11.08.11, entro en una tienda y ponen house del malo como dirías tú, miro mi cama y me acuerdo de nuestras gilipolleces de niños con el tirolino..., miro mi pared y recuerdo la foto que no te pude hacer, abro mi caja de hilos y encuentro la pulsera que no te pude dar, en física me cuentan lo que te empeñaste en explicarme hace dos años sin que yo entendiera una mierda, veo a un tío con pitillos y es inmediato... Ajedrez, y recuerdo lo contentísima que me puse la única vez que te gané, en la calle graffitis por todas partes, miro mi piano y recuerdo tu motivación extrema tocando dos notas, los bombos y bueno... lo mismo, el móvil y encuentro tus mensajes, de repente todo el mundo tiene tu nombre...
Y cuando me dicen la palabra hospital... se me hace un nudo en el estómago... y entonces recuerdo la cara de cansado que tenías entonces, lo flaco que te pusiste... lo triste.
Intento distraerme recordando cuando me hacías reír con la historia de la p’tite Patate o cuando creamos una puta compañía aérea o cuando nos tirábamos kapla o cuando dormimos 2 semanas en el mismo saco de mierda... pero entonces aparece la voz de muerte que tenías al teléfono mientras yo intentaba parecer alegre... Mientras intentabas explicarme lo que te estaba ocurriendo... Y yo, que estoy tan lejos, que no puedo verte, que no puedo hacer nada... sólo pido a lo que sea que haya por encima que dejes de luchar contra tu propio cerebro, que por favor vuelvas a ser tú, y que me vuelvas a reñir y a meterte conmigo o a intentar enseñarme algo de mates aunque no lo consigas... que vuelvas a sonreír y a hacer el mongol por la calle mientras yo me descojono de la pinta de guiri que tienes...
...
Vuelve por favor.